Floro y Fauno
Dos hombres muy finos de la República Argentina. Floro había nacido en Las Rosas y Fauno en el Tigre.
Se conocieron en Bar Tolo y fueron al boliche GotyGay a tomar unos drinks. Esa noche, Floro vestía un chalequito rojo con clavel en el ojal, y Fauno, cinto de cuero de carpincho y billetera al tono.
Cuando empezó a sonar el tema “WNCA” bailaron como loooocaaaaaaaaaaas y a Floro se le corre la medibacha y va a acomodársela al baño unisex -quedaba sino, como segunda opción, el de discapacitados-.
Allí se encuentra con su antiguo novio del jardín, Gladiolo Monteverde, gran amante del té verde -por sus propiedades antioxidantes-; quien le confiesa que nunca ha dejado de pensar en él. Mientras Fauno esperaba en su silla comienza a sentir retortijones en su estómago, una revolución a punto de estallar un deseo irrefrenable. El cosmopolitan sumado al “Chucrú, del listadode Recetas de la Abuela” habían resultado ser una combinación explosiva. Salió corriendo al baño de capacitados. Abrió la puerta, ya del inodoro, y encuentra a su pareja con Gladiolo plantando la batata y dice: “Me cago… Me cago en Uds. …” Y Floro responde “Lo puedo explicar…”. “Ya no hay tiempo”, escupe Fauno.
Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!! Ese fue el fin del chalequito rojo! Qué cagada!

Hola webberos empedernidos!
horas mirando los charcos y con un palito y un hilito pescaba en la cuneta eternamente inundada de calle Tucumán y San Nicolás. Pocos habrán observado como yo, entre las matas de pelo sus ojos azules intensos, es que algunos olvidan que son humanos.


Ajah! Aquí tenemos un detalle del OVNI que aparece claramente en nuestra foto de formaciones nubosas. Debo decir que nunca nos hubiésemos percatado del objeto volador si no fuera por el cometario de un visitante que se bajó la foto y al hacer zoom (vaya a saber uno por qué se bajó esa foto, y mucho menos por qué habrá hecho zoom sobre ella) encontró algo que él definió como “extraterrestre”.




